Sigues estando en mi aunque no lo quieras y aunque yo no lo quiera, tu ausencia desgarra cada uno de mis días. Y mi corazón ya no entiende por justificarte.
Mis manos cansadas y vacías solo ansián estrecharse con las tuyas descansando, pero llega la noche y no estas del otro lado para tomarme fuerte y hacerme recordar el amor.
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